#neurociencias #medicinaintegral
tus pensamientos son frecuencias
tus palabras son vibración
tus emociones son energía
11.12.2024
Introducción: Vivimos en un universo que está en constante movimiento. Todo lo que nos rodea vibra, y nosotros no somos la excepción. Nuestros pensamientos, palabras y emociones generan frecuencias y energías que influyen profundamente en nuestra salud y en nuestra experiencia de vida.
En este artículo exploraremos cómo estas tres dimensiones no solo impactan el cuerpo físico, sino también la mente, el alma y el espíritu, creando un puente entre la ciencia moderna y la espiritualidad.
1. Tus pensamientos son frecuencias
Base Científica: Los pensamientos generan patrones eléctricos medibles en el cerebro, conocidos como ondas cerebrales, que varían según su naturaleza. Estudios en neurociencia han demostrado que pensamientos negativos recurrentes están asociados con el aumento del cortisol, la hormona del estrés, lo que puede conducir a enfermedades crónicas como hipertensión y depresión. Por otro lado, pensamientos positivos incrementan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, fundamentales para la regulación del estado de ánimo y la motivación. Además, investigaciones en epigenética sugieren que la calidad de nuestros pensamientos puede influir en la expresión de genes relacionados con la salud celular.
Impacto en el Cuerpo, Mente, Alma y Espíritu: El cerebro, como parte del cuerpo, recibe directamente el impacto de los pensamientos, pero su influencia se extiende más allá. Una mente entrenada para pensar positivamente favorece la paz interior (alma) y la capacidad de alinearse con el propósito divino o espiritual. Los pensamientos negativos, en cambio, pueden generar un estado de desconexión espiritual y bloqueo emocional.
Recomendación: Dedica tiempo a la introspección mediante la meditación y la gratitud. Visualiza el futuro que deseas desde una perspectiva de amor y abundancia, y escribe afirmaciones diarias como: "Soy capaz, estoy conectado/a con el universo y merezco plenitud".
2. Tus palabras son vibración
Base Científica: Cuando hablamos, emitimos ondas sonoras que tienen un impacto real en la materia. El trabajo de Masaru Emoto sobre la cristalización del agua demostró que las palabras y emociones pueden influir en la forma de las estructuras moleculares. En un nivel científico, las vibraciones del habla afectan también nuestro sistema nervioso y las respuestas hormonales. Palabras negativas repetidas activan el sistema simpático (lucha o huida), mientras que palabras positivas estimulan el parasimpático, asociado con la relajación y la reparación celular.
Impacto en el Cuerpo, Mente, Alma y Espíritu: Las palabras son manifestaciones directas del pensamiento, pero también crean energía que afecta a quienes las escuchan. Cuando hablas desde el amor, refuerzas tu conexión espiritual y contribuyes a un ambiente más armonioso (alma). Por el contrario, palabras cargadas de ira pueden crear tensión física y emocional, rompiendo el equilibrio de todos los niveles del ser.
Recomendación: Practica la comunicación consciente. Antes de hablar, pregúntate: "¿Esto que voy a decir ayuda, inspira o cura?". Al iniciar el día, dedica un momento para decir en voz alta afirmaciones positivas que eleven tu frecuencia vibratoria.
3. Tus emociones son energía
Base Científica: Las emociones activan circuitos neuronales que liberan neurotransmisores como la adrenalina, serotonina y oxitocina. Las emociones negativas sostenidas, como el miedo o la ira, pueden desencadenar inflamación crónica y daño celular. En cambio, emociones positivas como la gratitud tienen efectos sanadores, modulando la frecuencia cardíaca y fortaleciendo
el sistema inmune. Estudios en psicología positiva han demostrado que las emociones de alta frecuencia pueden transformar experiencias traumáticas, facilitando la sanación profunda.
Impacto en el Cuerpo, Mente, Alma y Espíritu: Las emociones son el puente entre la mente y el alma. Alegría, amor y paz interior elevan la vibración del cuerpo y alinean el espíritu con su
propósito superior. Emociones densas, en cambio, crean bloqueos energéticos que pueden manifestarse como enfermedades.
Recomendación: Realiza prácticas de respiración consciente para transmutar emociones densas. Participa en actividades creativas que despierten la alegría y rodéate de personas que te inspiren a evolucionar espiritualmente.
Reflexión: En este viaje por la vida, ser conscientes de nuestras vibraciones nos permite alinear cuerpo, mente, alma y espíritu con el flujo del universo. Al cuidar nuestros pensamientos, hablar con intención y procesar nuestras emociones desde el amor, nos convertimos en canales de
energía positiva. Este cambio no solo mejora nuestra salud física, sino que también nos conecta con una fuerza espiritual más grande que nos guía hacia la plenitud.
Cuando eligiendo lo que piensas, dices y sientes, también eliges cómo impactarás el mundo. Todo vibra, incluso tú, y esa vibración puede ser un regalo de amor infinito para la humanidad.
Referencias:
1. Emoto, M. (2004). The Hidden Messages in Water. Atria Books.
Disponible en: Atria Books.
2. Selye, H. (1976). The Stress of Life. McGraw-Hill.
Disponible en: McGraw-Hill.
3. Davidson, R. J., & McEwen, B. S. (2012). "Social influences on neuroplasticity: Stress and interventions to promote well-being." Nature Neuroscience, 15(5), 689-695.
Disponible en: Nature Neuroscience.
4. Fredrickson, B. L. (2001). "The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions." American Psychologist, 56(3), 218-226.
Disponible en: American Psychologist.
5. Dispenza, J. (2014). You Are the Placebo: Making Your Mind Matter. Hay House.
Disponible en: Hay House.